.:ULTIMALETRA ES IMAGEN:.

Causa mucha gracia que los panistas critiquen ferozmente al presidente Andrés Manuel López Obrador y entre los calificativos que utilizan está el de populista y el no saber gobernar. Y traigo a colación este tema, dado que en la semana, el presidente dio la nota, con sus ya tradicionales declaraciones con toque pedágogico. 

 

Dijo el presidente en Ecatepec de Morelos, Estado de México: Eso de que la política es el arte y la ciencia de gobernar no es tan apegado a la realidad; la política tiene que ver más con el sentido común, que es el menos común, eso sí, de los sentidos”.

 

Estas palabras pronunciadas causaron revuelo, polémica, a la cual parecer ser adicto Andrés Manuel López Obrador. 

 

El gobernador del estado Javier Corral, rápidamente respondió a lo declarado por López Obrador: “No, gobernar requiere de un conjunto de cualidades y sobre todo requiere de algo que es muy importante, requiere de una conciencia de quienes encabezamos los gobiernos, de constituirnos en instrumentos de armonía social.  Hoy la tarea de gobierno particularmente está llamada a ser garante de la estabilidad, de la cohesión, de armonía, de la estabilidad”.

 

Estos dos personajes padecen una bipolaridad política. 

 

Hace unas semanas se abrazaban y tomaban selfies en una actuación tan falsa que bien puede ser nominada a lo peor del año. Semanas después se echan puyas vía la famosa declaracionitis, que ambos adoran. 

 

¿Quién tiene razón?

 

¿Corral? ¿El Prejidente?

 

Pues… ¡ninguno!

Es muy sencillo analizar las razones. 

 

El Prejidente se muerde la lengua y entera se la traga: si alguien no tiene sentido común es él mismo. Sus acciones demuestran que no le importan afectar la economía, los empleos, el turismo y además, parece ser adicto a alguna cosa rara que lo hace estar paranoico todo el día, pues en cualquier charco ve conspiraciones. Ahí está el caso de la gran conspiración chaira del sargazo, que fue la comidilla esta semana: resulta que la problemática del sargazo se magnificó para dañar a su gobierno. 

 

Ante esas vaciladas, ¿cuál sentido común? Dicen que si al Prejidente le dan una brújula y no le gusta el norte al que apunta, le echaría la culpa al neoliberalismo o a los fifís. 

 

Para AMLO no tiene ciencia gobernar porque no entiende que es la ciencia y menos las políticas públicas. Ahí están montones de casos como el del recién desaparecido INADEM, el IMER y la amenaza con desparecer las becas del FONCA y qué decir de la biblioteca Vasconcelos en la Ciudad de México, la cual está cerrada porque la conisdera un gasto superfluo, fifí. 

 

Por el otro lado, está el gobernador Corral, quien es percibido mucho peor que su antecesor, a quien él se encargó de estamparle el sello de corrupto, mientras que su falta de sentido común le ha extraviado el rumbo de su actuar como gobernante: el quiere ser un fifí común, que escuche tango, beba buenos vinos, juegue tenis toda la mañana y las tardes dedicarlas al golf. 

 

Mientras el estado de Chihuahua tiene una economía paralizada. Vaya y vea en la Sierra o en los municipios rurales. Corral no sale de inaugurar obras chiruleras, en contraste con cualquiera de sus antecesores inmediatos. 

 

Si no el banco de sangre no funciona, le vale. Si no hay medicinas para los enfermos, le vale. Si no hay carreteras, le vale. 

 

Entonces, ¿con qué cara critican los panistas a AMLO si Corral está igual o peor?

 

Ambos siguen sin aprender a gobernar. 

 

  

 

ULTIMALETRA 

Mi solidaridad con la familia Mares Delgado por el fallecimiento de Doña Elia Delgado de Mares, pilar de una familia forjada en el esfuerzo y que le ha apostado al desarrollo de nuestro estado. Descanse en paz. 

luisruben@plandevuelo.mx