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Por Luis Rubén Maldonado Alvídrez

Una política pública exitosa a nivel nacional ha sido la implementación de la policía turística en diversas ciudades del país. Cada año se incrementan las ciudades que organizan su cuerpo de policía turística, como lo han podido constatar aquellos vacacionistas que regresan a casa, tras las vacaciones de Semana Santa. 

 

El gobierno de Enrique Peña Nieto creó la Policía Turística para los tres principales destinos de playa del país: Cancún, Acapulco y Los Cabos, con el apoyo de empresarios de dichas localidades. 

 

Percepción es realidad y la que se generaba en dichas ciudades, desalienta al turismo, además de la actividad económica. Sin seguridad no hay progreso, la inseguridad se comenzó a sentir, en destinos donde antes no ocurría, y de ahí se ha implementado la policía turística como política pública en muchos destinos nacionales para construir, desde estos lugares, parte de la imagen que se genera fuera del país. 

 

Siempre será bueno invertir en crear instituciones.

 

El turismo es una industria que tiene necesidades mayores, como infraestructura, carreteras, más escuelas, centros de salud y seguridad, de ahí la importancia de que la policía turística tenga como objetivo crear buenos policías y bien pagados. 

 

La policía turística se encarga de ofrecer asistencia, ayuda y asesoría de cualquier información que puedas necesitar, como: dónde encontrar embajadas, consulados, restaurantes, eventos culturales, hoteles, paraderos de autobuses urbanos y foráneos, sitios de interés, así como ayuda en caso de un hecho delictivo o accidente de tránsito. 

 

Un caso de éxito es Guanajuato, uno de los principales destinos de México sin playa. La Secretaría de Turismo de Guanajuato, tiene presupuestados más de 90 millones de pesos para este año, que serán utilizados para fortalecer la policía turística, con armas, patrullas, uniformes, radios, entre otros apoyos para que haya mayor seguridad en los Pueblos Mágicos y Ciudades patrimonio, las cuales son el pilar de la industria turística de esa entidad con sus ciudades y pueblos mineros, además de una gran tradición taurina. 

 

Destinos culturales como Teotihuacán, en el Estado de México; Torreón, Coahuila; la Ciudad de México; Mérida, Yucatán; Lagos de Moreno, Jalisco; Morelia, Michoacán; Ciudad Valles, San Luis Potosí; entre otros municipios ya tienen en funciones su policía turística. En el caso de Chihuahua, destacan dos casos: la de Barrancas del Cobre e Hidalgo del Parral. 

 

El año pasado, la Comisión Estatal de Seguridad (CES), integró Policía Turística con un grupo de agentes de élite, cuya tarea es garantizar y salvaguardar a los visitantes nacionales y extranjeros en la capital turística de nuestro estado: Creel, Divisadero, Barrancas del Cobre y de la Sierra Tarahumara, que se encuentran en distintos municipios y que ya han colaborado en el auxilio de turistas que realizan actividades como senderismo, escalar montañas o acampar. 

 

Durante esta semana santa, el caso del municipio de Hidalgo del Parral destacó por ser uno de los municipios más visitados, no por nada es la capital cultural del estado y su cabecera, tiene cada vez más opciones que ofrecer al turismo que gusta de visitar el corazón de la Ruta de Villa. 

 

Con capacitación permanente, la policía turística de Parral, mejora para brindar orientación y protección a los visitantes locales y extranjeros que llegan a visitar los museos, plazas y la famosa Mina “La Prieta”. Durante esta semana santa los agentes de la misma protegieron los principales puntos de afluencia en la localidad, sin que se reportara algún hecho grave. 

 

Pude constatar que son elementos preparados no sólo en su oficio, además que manejan el idioma inglés, pues son los turistas de los Estados Unidos que visitan Parral durante la semana santa, además de conocer muy bien la historia y lugares de Parral, como hoteles, restaurantes, tiendas de servicio y talleres mecánicos. 

 

Aunque de manera permanente están alerta, durante los periodos vacacionales implementa recorridos especiales. 

 

Además del esfuerzo del gobierno estatal por tener una policía turística enfocada en la Sierra Tarahumara, Parral se ha sumado a otras ciudades del país en implementar esta política pública que demuestra su éxito a lo largo y ancho del país. 

 

 

 

 

ULTIMALETRA 

En Zacatecas el Hotel Emporio que se ubica en el centro de la ciudad discriminó a cuatro turistas chihuahuenses. Primero, el personal de la entrada les permitió la entrada y hasta mesa les asignaron. Minuntos después, con guardias, les pidieron que abandonarán el establecimiento porque “vestían de forma muy rarita”. Un día después el caso llegaba a los medios de comunicación de Zacatecas y Chihuahua; horas después en los nacionales y ahora ya se ha convertido un asunto que le da dolores de cabeza al gobierno de aquella entidad, quien presume en sus campañas su vocación turística, mientras hoteles como el mencionado, discriminan cobardemente detrás de un ilegal código de vestimenta. Ojalá aprendamos en Chihuahua y no caigamos en ese error como anfitriones. 

luisruben@plandevuelo.mx