.:ULTIMALETRA ES IMAGEN:.

Por Luis Rubén Maldonado Alvídrez

“El priismo no puede seguir siendo cómplice, tolerante y complaciente de eventos y reuniones selectivas en las que los eternos invitados son generalmente quienes pretenden asegurar su futuro político, utilizando la estructura para beneficio personal, fomentando el divisionismo al interior”, le reclamó la militancia a la líder nacional del PRI en Baja California, estado que renovará su gubernatura al comenzar el 2019. De esta misiva supo (y estoy seguro que la leyó) José Reyes Baeza Terrazas, fracasado candidato al senado por su natal Chihuahua y quien hoy es responsable de guiar al partido tricolor a la victoria electoral. 

 

El día de hoy Monterrey tiene su elección extraordinaria para elegir presidente municipal, tras una elección el pasado verano, que brilló por la suciedad con la que se manejaron todos los actores. La pelea está entre el panista Felipe de Jesús Cantú y el priista Adrián de la Garza. 

 

El pasado 1 de julio, en Monterrey habían votado un total de 524 mil 377 ciudadanos, votación en la que triunfaba el panista por 153 mil 035 votos sobre el priista, que obtuvo 148 mil 356. Una diferencia del .89%.

 

De la Garza, alcalde en su camino a la reelección, obviamente se inconformó con el resultado y ahí comenzó una guerra interminable de acusaciones entre unos y otros, que llevó a la anulación de la elección. Algo similar estuvo a punto de pasar en Ciudad Juárez. 

 

Pero hoy, el priismo regiomontano está en manos del exgobernador (de tristísima memoria) José Reyes Baeza, cabeza del neobaecismo, que tuvo su apogeo entre 1998 y 2010. Corriente política extremadamente miniminzada, que se resiste a perder el control que tuvieron en otros tiempos en Chihuahua y que para desgracia de los regios, la elección de Monterrey no está en sus prioridades. 

 

Reyes desarrolló una obsesión casi patológica contra César Duarte. Si alguien ha hecho leña del árbol caído, ha sido Reyes Baeza y en medio ha barrido con muchos personajes de valía para el partido en el que dice militar y defender. 

 

Recientemente (creo está de moda) el objeto de su ira política es el presidente del PRI Chihuahua, Omar Bazán Flores, a quien ataca, un día si y otro también, porque no supera que el hoy diputado local, le ganó el tirón con la integración de la lista de diputados plurinominales al congreso del estado. Es decir, se enojó porque antes era él quien hacía esos movimientos a favor de su grupo político y ahora, literalmente, pues se la aplicaron. 

 

Con que poco pinole se ahoga. Pero, ahora pienso que no debe de conocer el pinole, pues no es digno de políticos fifís. 

 

Mientras, Baeza Terrazas y sus secuaces enfocan todas sus baterías contra Duarte, Bazán y los que se les ocurran, en Monterrey están al desamparo del secretario de acción electoral de la dirigencia nacional del PRI, ya que, en su obsesión por quitarle a Bazán su diputación local o la dirigencia estatal, ha invertido su tiempo en giras a Chihuahua, para molestar a su odiadio dirigente estatal. 

 

Vino a Parral en semanas pasadas y lo importante no era adular a Alfredo Lozoya Santillán, alcalde de Parral, era reunirse con los alcaldes priistas para llamar su atención y mandar el mensaje claro de “no sólo Bazán los junta, yo también puedo”. 

 

Y mientras Reyes Baeza hace todas estas jugadas en el estado que desgobernó, el priismo regio está ausente de su agenda. 

 

Es muy probable que el PRI pierda la elección de hoy por mayor margen. Ya que para Baeza Terrazas es más importante molestar a Bazán, lastimar a los cuadros priistas vigentes de la localidad, que anotarse un triunfo en tiempos de AMLO presidente. 

 

Si pierde esta elección, espero que no se aviente el rollo que aquí en Chihuahua se aventó para justificar su abrumadora derrota ante Cruz Pérez Cuéllar y Gustavo Madero: “Se quedaron sin quedarse, dijeron que estaba y nunca estuvieron, porque estuvieron jugando un poco aquí y mucho allá. Jugar a pares y a nones no hace perder pero tampoco ganar”, y con su dedito comience a apuntar a quienes consideran traidores. 

 

No tengo la menor duda que, de perder, será su modus operandi, pero en Chihuahua, la mayoría del priismo le pide que no continúe apuntando a quienes considera traidores, le piden de favor y de manera respetuosa, que no apunte lejos, que con mirarse al espejo, es más que suficiente. 

 

 

ULTIMALETRA 

Hay quienes no superan la derrota y hacen cosas de lo mas ruines con el afán de vengarse por los resultados de 2016 y del pasado 1 de julio. Tal es el caso de quienes fueron candidatos contra la hoy alcaldesa y tienen una fuerte obsesión por atacarla e incluso de lucrar con un accidente vial para intentarla responsabilizarla. Eso es más que ruin, es inhumano y da mucho asco. 

luisruben@plandevuelo.mx