.:ULTIMALETRA ES IMAGEN:.

Por Luis Rubén Maldonado Alvídrez

 

 

Lo bueno de nuestra gente no es una noticia atractiva desgraciadamente y menos cuando hay ciertos monopolios que impiden que esto sea una noticia en los medios de comunicación. En el deporte tenemos un sub mundo de chismes e intrigas, además de intereses que muchas veces no permiten que otras figuras del deporte sean conocidas por la sociedad.

 

 

Ese es el caso de Julo César Salazar un chihuahuense que viene regresando de la universiada mundial de Taipei con dos medallas de plata, una por competencia individual y otro por equipo. Ambas en la disciplina que lo mueve, lo apasiona: la marcha. Tuve la oportunidad de entrevistarlo recién desempecado, en exclusiva, junto con su entrenador Rubén Arikado.

 

Julio ya estuvo en los Juegos Olímpicos de Río el año pasado, en su primera incursión en juegos olímpicos, donde no logró medalla como esperaba, sin embargo, regresó de Brasil con el afán de entrenar más, esforzarse teniendo la mirada en Tokio 2020, de donde quiere volver como de Taipei: con medalla al cuello.

 

“Es un esfuerzo doble prepararse físicamente todos los días y no descuidar la escuela. Ciertamente muchos profesores no entienden que no eres un alumno como los demás, no es que quiera que me regalen las calificaciones pero hay ocasiones que las competencias me requieren estar fuera de la ciudad y pues hay que hablar con los maestros para pactar otra dinámica, que me permita seguir entrenando y estudiando”, reveló Julio.

 

 

Destacó lo importante de la preparación físicia y la fortaleza mental, ya que ese complemento, permite estar preparado para toda adversidad, “en Tapei el clima tan caluroso y húmero fue un factor adverso pero que no me venció”, agregó Salazar.

 

Aunque Julio César comienza un nuevo ciclo olímpico proximamente, sus triunfos no son individuales. Como en una película, Julio es quien está a cuadro, frente a la cámara y detrás de cámaras, cuidando que todo salga como se planeó, está el director, en el caso de julio, su entrenador Rubén Arikado.

 

Rubén es un forjador de campeones y Julio es muestra del gran talento que tiene ello. El es quien dirige, orienta y prepara a Julio para el fracaso, para el triunfo y para nunca rendirse.

 

Para el forjador de campeones, “el deporte hace mejores personas y generan buenos ejemplos para las nuevas generaciones”, además de que también es de manufactura local y un orgullo detrás del orgullo que es Julio.

 

Ambos hacen una dupla envidable que sin duda alguna, merecen ser presumidos por todo el mundo, ya que han puesto el nombre de nuestro Chihuahua muy en alto en materia deportiva, la cual está entrando en una etapa de renovación, donde la marcha deja de ser sólo territorio de Horacio Nava; vienen nuevos talentos y nuevas medallas detrás atletas como Horacio Nava, quienes han marcado época.

 

¿Cómo te sientes de ser un ejemplo para los niños, para tus amigos?, le pregunté a Julio.

 

Pensativo, respondió que era una pesada responsabilidad sobre sus hombros, que no le asusta porque procura hacer todo de la manera correcta.

 

Chihuahua debe conocer y aplaudir a esta dupla de héroes que nos seguirán dando triunfos y orgullos y que mejor que en el mes más mexicano.

 

¡Muchas felicidades, Rubén y Julio!

 

ULTIMALETRA

Muchas generaciones de profesores y de historiadores conocieron a Apolinar Frías Prieto, mejor conocido como Polo. Fue el primer curador del Museo de Francisco Villa, director del Museo Casa de Juárez, además de miembro de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos, diputado local en 1959 a 1962 y un apasionado de la politica. Murió el pasado 5 de septiembre a los 98 años, larga y fructifera vida gozó el buen Polo, hoy descansa en paz. Lo extrañaremos, tío.