En Plan de Vuelo 

Por Fabiola Lara García

 

Según recientes cifras aportadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en México 6 de cada 100 jóvenes de entre 15 y 29 años se encuentran buscando empleo, lo que implica que  el fenómeno del desempleo actualmente embiste a la población joven de nuestro país.

Por otra parte, el referido Instituto también reportó que en el mes de mayo existían 1.8 millones de personas desempleadas.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el año pasado informó que la tasa de desempleo en México era de las más bajas de entre los demás países miembros, ya que fue del 3.4%, la cuarta más baja, para ser precisos. También se resaltó que esta cifra para México representó su nivel más bajo en los últimos 12 años.

El Sistema de Indicadores de Mercado Laboral y Seguridad Social manifestó que los tres países de América Latina con menor índice de desempleo son Guatemala, México y Bolivia y aquellos donde el índice es mayor son: Brasil, Colombia y Argentina, no huelga lo anterior, también se comentó que Argentina, Uruguay y Chile los países con mejores salarios y que presentan los peores salarios: Colombia, Perú, México y Venezuela.

Sin pena de estropear los halagüeños datos antes patentizados, también se externa que el hecho de ser un país con un porcentaje menor de desempleo, no implica una pujante economía o benéfico escenario laboral, ya que el sector informal cada vez se engrosa más al grado de que las personas que laboran en el mismo representan más de la mitad de la población ocupada, en esta tesitura tenemos que 6 de cada 10 jóvenes se encuentran dentro del sector informal.

Bajo esta guisa es dable arribar a la conclusión que la baja cifra de desempleo obedece en amplia medida a que robusta parte de la población activa se encuentra optando por laborar en la informalidad o bien, son personas que ha desistido en el afán de encontrar un trabajo, como lo explica Verónica Alaimo, especialista senior de la División de Mercados Laborales del Banco de Interamericano de Desarrollo: “”Si hay personas desalentadas que se cansaron de buscar empleo y ya no lo hacen más, estas personas se califican como “inactivas” y no entran en el cómputo de desempleo. No solo basta mirar el nivel de empleo en un país, sino también, hay que mirar cuánta gente busca trabajo”.

Sin pretender que nuestro país esté en condiciones de ofrecer prestaciones laborales al estilo suizo, noruego o luxemburgués, estimo que hace falta incentivar y ofrecer mayores y mejores estímulos para que la población opte por la formalidad.

Cabe señalar que en diversas partes del país podemos observar el letrero correspondiente con la palabra “VACANTES”, sin embargo, no debemos dejar de lado que actualmente el sector joven de la población, que es al que en concreto aqueja exponencialmente el fenómeno del desempleo, por lo que entra en contraste pues los diversos anuncios de vacantes, con las altas cifras de desempleo juvenil, será que los puestos vacantes no son lo suficientemente buenos y/o atractivos para las expectativas de nuestros jóvenes, o bien, será que ellos se encuentran hipervalorados o con famélica ubicación en tiempo y espacio que soslayan que antes de pedir un puesto en los altos escaños del escalafón, se debe empezar de abajo, ocasionándoles aguda repulsión las palabras “ méritos y/o dar el extra. Así tenemos elevadísima la cifra de desempleados jóvenes en espera del empleo perfecto, en el cual hagan poco y ganen mucho. Aclaro que no generalizo, ya que es verdad que existen personas jóvenes que son la antítesis de lo que describí.

Por lo que respecta a nuestro país y a las tareas que en materia laboral les corresponde desarrollar, al parecer en esta legislatura federal se quedará en el tintero la reforma tendente a la inclusión del seguro de desempleo, el cual probablemente pudiera entusiasmar a retornar a la formalidad a muchos.

En el mes de junio, representantes de nuestro país acudieron a la 107 Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo, ataviados con la ignominiosa noticia de que aún no se ratifica en México dos convenios de enorme envergadura en materia laboral, eso es, el Convenio 98, relativo a la libertad sindical y contratación colectiva y el otro, ateniente a las personas que brindan sus servicios domésticos o trabajadoras y trabajadores del hogar.

Se precisa en este rubro que de los 187 Convenios en materia laboral que existen en la Organización Internacional del Trabajo, nuestro país únicamente ha ratificado 67.

Así las cosas, el ser uno de los países con menor índice de desempleo no implica que seamos la panacea en materia laboral.