Así como Juan Pablo II fue el primer papa mediático, hoy en día, Francisco es el primer papa de las redes sociales. El argentino sabe y entiende el poder de las mismas para comunicar y escuchar. Es un papa diferente, más accesible, menos formal y eso sí, muy alegre.

Futbolero y poderoso. Meticuloso en su manera de hacer política a través de las redes y los medios de comunicación, sabe con un gesto hacer que su mensaje sea entendido.

A raíz de la visita del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump a El Vaticano, donde se reunió con Francisco, había un gran expectativa, dadas las diferencias públicas entre ambos cuando el empresario andaba en las primarias, en pos de la candidatura presidencial del Partido Republicano.

Y como las redes no perdonan, Trump quien es polarizante, no es de los consentidos y con diferentes memes se hizo la critica de que su efecto negativo, se lo contagió al Papa Francisco, al quien, al juzgar por las imágenes difundidas, le robó la alegría.