.:ULTIMALETRA ES IMAGEN:.

Por Luis Rubén Maldonado Alvídrez

 

 

Ser médico es una de las profesiones más respetadas en la sociedad mexicana: desde la tradición oral hasta en el cine, ocupa una posición preponderante.

 

Sin embargo, en Chihuahua la medicina está en crisis, ocasionada por la institución rectora: la secretaría de salud. Para el gremio médico, que pensaba haber vivido tiempos difíciles en el estado antes, ahora comprueban que siempre se puede estar peor.

 

¡Gracias, Dr. Ernesto Ávila!

 

Ernesto Ávila es el secretario de salud del gobierno del estado y que en un año ha trascendido, no por articular políticas públicas exitosas, sino por la serie de escándalos que ha protagonizado al frente de la dependencia: desde auto regalarse millonarios bonos hasta asignación de contratos que huelen a corrupción.

 

Pero el afán no es seguir criticando el actuar del Dr. Ávila, famoso como Mi General, quien imita a perfección a su patrón: los medios dicen puras mentiras, manejan información dolosa y son manipulados por Duarte.

 

El gremio de los médicos se queja de en el sector salud estatal de que para Ávila nunca tiene dinero ni para el funcionamiento básico de los hospitales y clínicas de cualquier nivel. Pero, ¿qué tal para los bonos del secretario Ávila? Quizás todo el ahorro que tiene de no comprar gasas, vendas o instrumentos es para cenar lechón en Navidad, acompañado de una fina champaña. Mientras que la salud de los chihuahuenses no le importa. Mucho menos los estudiantes de medicina.

 

Casi una semana duró un paro de médicos residentes del sector salud del estado, en protesta por no mantener seguros a los médicos en zonas de conflicto y por ordenar el cierre de especialidades en el Hospital Central, entre ellas la geriatría.

 

El pasado lunes tuve la oportunidad de platicar en mi programa de radio “Plan de Vuelo”, con el Dr. Yuri Guzmán Lara, uno de los escasos geriatras en el estado de Chihuahua, en el sector público, privado y en la academia.

El doctor Guzmán es egresado de la Facultad de Medicina de la UACH, y cursó su especialidad en el hospital Adolfo López Mateos del ISSSTE, en la Ciudad de México, en los tiempos que, para ser geriatra, había que ser internista.

 

Externó al aire su preocupación por el cierre de especialidades en el Hospital Central,  “no sabemos hasta cuando se cierran. Eso no depende de la universidad, sino de a secretaría de salud estatal, quien afirma no tener dinero para pagar las becas de los estudiantes, quienes requieren hasta 36 horas en hospital. Nadie aceptará trabajar esa cantidad de horas sin pago y siendo estudiante”, señaló.

 

Como el discurso oficial, cuando en algo se equivoca el gobierno del estado es que, es culpa de César Duarte o de Peña Nieto, pero nunca de ellos, pues ahora la responsabilidad es totalmente de ellos. Tan así, que los muchachos lograron torcer la rígida mano del secretario Ávila: anunció que habrá más especialidades en el Hospital Central. Resulta que, ante la presión, sacó recurso de la manga, así como sacó su bono el año pasado.

 

¡Además de médico, también es mago!

 

 

Los chihuahuenses estamos por fin viendo las bondades de la designación del General Ávila en la secretaría de salud estatal.

 

El doctor Yuri Guzmán define su especialidad como el estudio de del adulto mayor enfermo o frágil.

 

“La geriatría ha sido poco difundida, no hoy, sino siempre. Con una presencia en México de un cuarto de siglo, sigue siendo escondida y muy pocos la conocen y su poca notoriedad se refleja en los pocos que la escogen como camino de vida”, agregó.

 

Es verdad. Los adultos mayores son un grupo vulnerable sólo atractivo para los discursos incluyentes, pero no para las políticas públicas, mucho menos para las campañas políticas. Los adultos mayores no te llevan votos a las urnas, por lo que políticos los olvidan en la campaña y con mayor razón estando en el gobierno.

 

Como ejemplo, ahí está el secretario Ávila y su jefe que con total indolencia querían desaparecer esta especialidad, mermando el derecho de los adultos mayores a la salud.

 

“Grado de dependencia fuerte significa que por sí solos no pueden vestirse, bañarse, alimentarse. Ahí es donde el cuidador es importante. Nosotros los geriatras tenemos que ver por la salud del paciente y de su cuidador, pues este es fundamental y en el 80% de los casos son mujeres”, añade el doctor Guzmán Lara.

 

“Nosotros como geriatras entendemos hablamos claro y sin mentiras al paciente y su familia. Nuestro úlitmo objetivo es que el paciente vaya a una casa de ciudados, para ellos no hay mejor lugar que su casa en compañía de su familia. Tenemos conocimiento tanatológico, para abordar temas como el bien morir. Es una especialidad que debemos difundir más, no esconderla ni desaparecerla”, finaliza el médico geriatra Yuri Guzmán Lara.

 

Esperemos que el secretario de salud honre su promesa de abrir más especialidades y no cerrarlas. Urge darle más impulso a la geriatría como especialidad, aunque no tenga rentabilidad electoral, pero si rentabilidad en el futuro de los chihuahuenses, ese que a Ávila y a su jefe, poco le importan.

Menos bonos y más especialidades, señor secretario.

 

ULTIMALETRA

Kenya Durán es una mujer de convicciones férreas. Sabe luchar por ellas, no se queda callada y quizás eso le ha costado no ser favorecida por su partido, el PRI. Es de esas militantes que no traiciona a su partido y esa militancia recibe premio y gran responsabilidad: dirigir un sector del PRI al que le urge sangre fresca, ánimo y compromiso rumbo al 2018.

luisruben@plandevuelo.mx