La diputada Alma Portillo lanza una propuesta de justicia histórica: que el gigante de la salud en Parral lleve el nombre de Soledad Pastrán, la legendaria partera que desafió inundaciones y pobreza para salvar vidas.

HIDALGO DEL PARRAL, CHIH. — En los pasillos del nuevo y moderno Hospital de Gineco-Obstetricia de Parral, el olor a pintura fresca y la tecnología de punta contrastan con una historia que se niega a ser olvidada. Es la historia de unas manos que, sin guantes de látex ni monitores digitales, sostuvieron la vida de generaciones enteras en el sur del estado.

Hoy, esa historia cobra fuerza política. La diputada parralense por Movimiento Ciudadano, Alma Portillo, ha puesto sobre la mesa una propuesta que busca saldar una deuda de más de un siglo: que el nuevo nosocomio sea nombrado oficialmente «Hospital Soledad Pastrán».


Soledad Pastrán: La mujer que venció al desierto y a la tragedia

Nacida en el Parral de 1875, «Doña Chole» (como algunos la recordaban con cariño) no fue una improvisada. Se tituló como partera en 1909, en un México que apenas despertaba a la medicina profesional y donde ser mujer y científica era un acto de rebeldía.

Durante 45 años ininterrumpidos, Soledad Pastrán no conoció el descanso. Se estima que asistió cerca de diez mil nacimientos, recorriendo desde las casonas del centro hasta los rincones más áridos de la zona rural.

«Antes de que existieran los grandes quirófanos y las ambulancias, hubo mujeres como Soledad que sostuvieron la vida con sus propias manos, cruzando ríos y desafiando tormentas por el bienestar de otras mujeres», subrayó la diputada Portillo.

El milagro de 1944: Parir en medio de la inundación

Uno de los pasajes más oscuros y heroicos de su vida ocurrió durante la trágica inundación de Parral en 1944. Mientras la ciudad se sumergía bajo el agua y el caos reinaba, Soledad Pastrán no abandonó su puesto. En medio del desastre, continuó asistiendo partos, convirtiéndose en un faro de esperanza cuando todo parecía perdido.

Para Alma Portillo, este no es solo un nombre en una placa; es el reconocimiento a una precursora del sistema de salud materno en la región y un puente vital entre la sabiduría tradicional y la medicina moderna.


Justicia histórica: De la invisibilidad al nombre oficial

La legisladora naranja señaló que, por décadas, la labor de las mujeres en la construcción de las instituciones de salud ha sido invisibilizada o relegada a notas al pie de página. Nombrar el hospital en su honor busca:

  1. Dignificar la partería profesional: Reconocerla como la base de la gineco-obstetricia actual.
  2. Fortalecer la identidad parralense: Que las nuevas generaciones crezcan con referentes locales de éxito y servicio.
  3. Referente para mujeres: Inspirar a las jóvenes que hoy estudian medicina y enfermería en el estado.

El llamado al Gobierno del Estado

La propuesta ya fue enviada formalmente al Gobierno del Estado y a la Secretaría de Salud. La diputada Alma Portillo confía en que las autoridades valorarán el peso histórico de Soledad Pastrán para que el nuevo edificio no sea solo un número o un lugar común, sino un símbolo de respeto y dignidad para la mujer chihuahuense.

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