
Ciudad Juárez, Chih.- Las recientes declaraciones de Daniela Álvarez, presidenta del PAN Chihuahua, exponen el uso del poder para intimidar y desviar la atención de los casos de nepotismo y corrupción en el gobierno de Cruz Pérez Cuéllar. Álvarez denuncia que el alcalde recurre a ataques mediáticos sin pruebas, mientras en su administración persisten irregularidades y denuncias de acoso sexual contra funcionariado municipal.
La estrategia de Pérez Cuéllar parece ser la censura y el amedrentamiento, en vez de rendir cuentas ante la justicia. La exigencia de Álvarez es clara: si hay pruebas, que se presenten ante las autoridades, no solo ante los medios. La transparencia y la legalidad no deben incomodar al poder, sino obligarlo a responder.

