
Chihuahua, Chih.- Mientras el régimen de Morena presume solidaridad internacional, los mexicanos reviven epidemias que creíamos enterradas en los libros de historia. Francisco Sánchez Villegas, diputado de Movimiento Ciudadano, lo dice sin rodeos: el gobierno regala dinero y petróleo a la dictadura cubana, pero deja a su propio pueblo sin vacunas, médicos ni medicamentos.
El regreso del sarampión no es casualidad, sino el resultado de una política que prefiere sostener regímenes autoritarios antes que proteger a la niñez mexicana. Cada peso enviado a Cuba es un niño sin protección sanitaria y una familia condenada a la indefensión. ¿Vacunas? ¿Hospitales? Para Morena, eso es secundario; lo importante es alimentar el ego ideológico y quedar bien con sus aliados extranjeros.
La traición es doble: mientras millones de familias viven con miedo ante el regreso de enfermedades prevenibles, el gobierno se burla de la dignidad nacional y retrocede décadas en salud pública. México no necesita ser solidario con dictaduras, necesita un gobierno que defienda la vida y la salud de su gente. Todo lo demás es puro teatro político y traición a la patria.

