
CHIHUAHUA, CHIH. — La diputada Edith Palma Ontiveros presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa de decreto para reformar la Ley Estatal del Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley de Atención y Apoyo a Personas Trabajadoras del Campo. El objetivo es garantizar que las autoridades protejan de manera efectiva los derechos de las mujeres en el ámbito laboral, especialmente en el sector agrícola.
Durante su exposición, la congresista señaló que, según datos de ONU Mujeres, al ritmo actual se tardarían 286 años en cerrar las brechas de protección legal entre hombres y mujeres. «El abatimiento de la violencia, el acoso y la discriminación siguen siendo tareas pendientes en nuestra legislación», afirmó.
Chihuahua: El estado con mayor violencia laboral
Palma Ontiveros alertó sobre la crítica situación que enfrentan las mujeres en la entidad, basándose en la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH):
- Liderazgo negativo: Chihuahua es el estado con mayor prevalencia de violencia laboral contra mujeres de 15 años en adelante, con un 37.8%, superando por 10 puntos la media nacional.
- Discriminación por embarazo: La entidad ocupa el primer lugar nacional en discriminación por motivos de embarazo. Mientras la media nacional es del 6.9%, en Chihuahua la cifra se dispara casi 12 puntos por encima del promedio, afectando a más de 220 mil mujeres.
“Chihuahua se coloca como el estado más violentador contra las mujeres en materia laboral, tanto de manera general como por motivos de embarazo. Esto es inaceptable y exige una respuesta legislativa inmediata”, remarcó la congresista.
Protección específica para trabajadoras del campo
La iniciativa busca armonizar las leyes estatales con las reformas federales de 2024 a la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social. La propuesta establece:
- Vigilancia estricta: Obligar a los empleadores a evitar actos de discriminación o despidos por embarazo.
- Garantía de salud: Asegurar que las trabajadoras del campo temporales tengan acceso efectivo al Seguro de Enfermedades y Maternidad (servicios médicos y hospitalarios).
- Derechos de maternidad: Respetar los descansos pre y postnatales, así como los periodos de lactancia, sin que esto afecte su estabilidad laboral.
- Protección contra la violencia: Blindar a las mujeres del sector agrícola contra cualquier tipo de violencia que atente contra su derecho al trabajo digno.
“Es una oportunidad valiosa para que este Congreso actúe desde su trinchera y proteja a quienes viven en las condiciones más difíciles: las mujeres que trabajan nuestra tierra”, concluyó Palma Ontiveros.

