CHIHUAHUA, CHIH. — Mientras las familias chihuahuenses respiran un veneno invisible que carcome sus pulmones, una verdad aterradora sale a la luz: la muerte presupuestal de la CONAFOR está incinerando el estado. En un grito de guerra por la supervivencia, el diputado Jaime Torres Amaya denunció que el recorte del 50% a la institución forestal no es un simple ajuste administrativo, ¡es una sentencia de enfermedad para nuestros niños y ancianos!
¡Récord de Infierno! Más de un millón de hectáreas calcinadas
Las cifras son de terror. Bajo la mirada indiferente de la Federación, México ha vivido entre 2023 y 2025 los tres peores años de incendios en su historia. La superficie quemada se disparó un 198%, dejando una cicatriz de ceniza que ahora se traslada a nuestras gargantas.
«Chihuahua capital es oficialmente la ciudad con el aire más asqueroso y letal de todo México en este marzo de 2026», sentenció Torres Amaya. La ciudad se ha convertido en una cámara de gas donde las partículas PM2.5 y PM10 —monstruos microscópicos— penetran el sistema respiratorio provocando infartos y enfermedades pulmonares incurables.
Soldados del fuego «humillados»: Salarios de hambre y equipo de basura
El escándalo no termina en el humo. Mientras los bosques arden, los héroes que combaten el fuego son enviados al matadero con salarios de miseria de 9 mil pesos brutos y herramientas que se caen a pedazos. El gobierno no solo canceló las brigadas de apoyo desde 2019, sino que ha dejado a los combatientes en el abandono total frente a las llamas que devoran el patrimonio de Chihuahua.
¡Exigencia de sangre! Revertir el recorte o morir asfixiados
Ante este panorama apocalíptico, se presentó un Punto de Acuerdo urgente en el Congreso para obligar al Ejecutivo Federal a devolver el dinero que le robaron a los bosques. No es una petición, es una obligación legal: la ley exige proteger el aire que respiramos.
«El recorte mata. Se traduce en incendios gigantes que nadie puede apagar y en veneno puro para nuestras familias», advirtió el legislador. ¿Hasta cuándo permitirá Chihuahua que sus pulmones sigan siendo el combustible de la austeridad federal?


