
CHIHUAHUA, CHIH. — Mientras las calles de Chihuahua se inundan de colores partidistas y rostros sonrientes en espectaculares gigantes, una realidad desgarradora se esconde detrás de la propaganda: el dinero de tus impuestos se está yendo a la basura electoral. La diputada Alma Portillo rompió el silencio y lanzó una acusación que ha hecho temblar a la clase política: «Tiran el dinero de los chihuahuenses, pero bloquean la ayuda para nuestros adultos mayores».
¿De dónde sale tanto dinero? La sombra de la corrupción tras las bardas
La legisladora de Movimiento Ciudadano puso el dedo en la llaga al cuestionar el origen oscuro de los recursos para esta autopromoción descarada. En un momento donde no hay elecciones, los «políticos de siempre» han tapizado el estado con publicidad cínica, pero nadie sabe quién paga la cuenta. ¿Es dinero público? ¿Son favores oscuros? La falta de transparencia es un insulto para quienes hoy no tienen un lugar digno donde dejar a sus hijos o a sus padres mientras trabajan.
El «bloqueo» de la esperanza: El Sistema de Cuidados que los partidos no quieren
La indignación de Portillo no es gratuita. Desde hace meses, la diputada presentó el proyecto del Sistema Estatal de Cuidados, una iniciativa que daría vida a:
- Centros especializados para adultos mayores (que hoy están solos).
- Atención digna para personas con discapacidad.
- Guarderías seguras para que las madres puedan trabajar sin miedo.
Sin embargo, esta propuesta que pondría a Chihuahua a la vanguardia parece estar «congelada» por quienes prefieren ver su nombre pintado en una pared que construir una estancia infantil.
¡Basta de trabajar gratis! Justicia para las cuidadoras
«Necesitamos un Chihuahua nuevo donde las prioridades sean las personas», sentenció Alma Portillo. El sistema que propone no solo cuida a los vulnerables, sino que libera a miles de mujeres que hoy realizan trabajo no remunerado en casa, atrapadas en un ciclo de pobreza por falta de apoyo gubernamental.
Mientras los políticos se enfocan en sus «proyectos personales» para la próxima elección, la lucha de Alma Portillo evidencia una verdad que quema: Para los de siempre, una barda vale más que la vida de un abuelito.


