CHIHUAHUA, CHIH. — La paciencia de los parralenses se evaporó. Mientras el termómetro comienza a subir, la crisis del agua en la «Capital del Mundo» ha llegado a un punto de no retorno. La diputada Alma Portillo lanzó un grito de guerra contra la Junta Municipal y Central de Agua, denunciando que las supuestas inversiones millonarias son «puro cuento» mientras las familias sufren para poder bañarse o incluso bajarle al sanitario.
Con el verano de 2026 a la vuelta de la esquina, la advertencia es terrorífica: si no hay soluciones hoy, Parral vivirá la peor sequía de su historia bajo la sombra de la indiferencia gubernamental.
¿Dónde están los 59 millones? La inversión «fantasma»
El escándalo estalló cuando la Junta Central presumió una inversión de 59 millones de pesos para solucionar el desabasto. Sin embargo, la diputada Portillo desenmascaró la realidad: ese dinero no se ve en las llaves de las casas.
«Es una burla. Prometieron nuevas fuentes de abastecimiento desde octubre de 2025 y solo entregan pretextos. Los recibos llegan más caros que nunca, pero el agua dura cada vez menos. ¡Cobran por aire!», sentenció la legisladora emecista.
Vivir a cuentagotas: El drama de las familias
La situación en las colonias de Parral ha pasado de la molestia a la desesperación total. Según Portillo, los tandeos son cada vez más agresivos y las familias se ven obligadas a tomar decisiones inhumanas:
- ¿Lavar ropa o bañarse?
- ¿Limpiar la casa o tomar agua?
- ¿Bajarle al baño o guardar el poco líquido que queda?
«Parece que lo que sigue es que el gobierno nos programe cuánta agua debemos tomar al día», enfatizó con indignación, calificando la gestión de los funcionarios actuales como una muestra de «total falta de empatía».
[Image: A dry faucet over a bucket in a humble home, with a red text overlay saying «INJUSTICIA»]
¡Que se vayan! Exigen evaluar la permanencia de funcionarios
Ante la incapacidad de resolver un problema que se arrastra por años, Alma Portillo fue contundente: es hora de que el Gobierno del Estado evalúe la permanencia de los responsables en sus cargos. Chihuahua no puede sostener a funcionarios que solo entregan indiferencia mientras el pueblo entra en crisis.
El llamado es de urgencia inmediata: si las cabezas de la Junta de Agua no pueden con el paquete, que dejen el lugar a quienes sí tengan la voluntad de evitar que Parral se convierta en un desierto habitable.


