Mientras Brasil se consolida como la capital fintech de la región, México opera bajo una dualidad financiera: un sistema formal para las élites y una red de «cajas» y préstamos familiares para la mayoría de sus microempresas.

Ciudad de México .– En el panorama financiero de América Latina, México se ha convertido en una anomalía estadística. Según el más reciente análisis de datos de Latinometrics, la segunda economía más grande de la región presenta niveles de crédito bancario que se asemejan más a naciones en crisis, como Argentina o Nicaragua, que a sus pares comerciales como Chile o Brasil.

Una brecha de financiamiento crítica

La profundidad del crédito en México es apenas del 25% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra drásticamente inferior al promedio latinoamericano del 47%. Esta desconexión entre el tamaño de la economía y su sistema bancario ha forzado a millones de empresarios a operar en un ecosistema de autofinanciación.

De acuerdo con las cifras analizadas por Latinometrics, la exclusión no es solo una percepción, sino una tendencia al alza:

  • Solo el 10% de las empresas mexicanas obtuvieron financiamiento en 2023, una caída frente al 12% registrado en 2018.
  • De ese pequeño grupo con financiamiento, menos de la mitad (44.4%) acudió a instituciones bancarias tradicionales como BBVA o Banamex.

El muro de la informalidad

El informe destaca que el acceso al crédito está directamente ligado al tamaño y la formalidad de la empresa. Mientras que el 32% de las grandes compañías logran financiarse, apenas el 4.5% de las microempresas —que representan el 95% del tejido empresarial del país— tienen acceso al banco.

«Existe un círculo vicioso donde la baja productividad limita la financiación formal, y la falta de financiamiento limita la productividad», señala el reporte.

Esta situación afecta desproporcionadamente a las mujeres, quienes representan el 54% de la fuerza laboral informal, frente al 40% en el sector formal.

Las «Cajas Populares»: El salvavidas del México olvidado

Ante la ausencia de la banca comercial, ha surgido una «segunda arquitectura financiera». Las cajas cooperativas de ahorro han experimentado un crecimiento explosivo, con un aumento de activos del 457% entre 2010 y 2022.

Actualmente, México cuenta con más de 140 cajas populares que atienden a 8.6 millones de miembros en la mitad de los municipios del país. La Caja Popular Mexicana, con sede en León, se ha posicionado como la cooperativa de crédito más grande de América Latina, sumando 3.4 millones de socios.

Geografía del crédito

El análisis concluye con una división geográfica marcada: mientras el norte del país, liderado por estados como Nuevo León, mantiene una relación más estrecha con la banca tradicional, en el sur (especialmente en estados como Oaxaca) las cajas populares son la principal —y a veces única— fuente de recursos financieros.


Fuente: Latinometrics (Marzo 24, 2026). «Millones de microempresas se ejecutan en préstamos familiares, crédito a proveedores y círculos de ahorro».


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