CHIHUAHUA, CHIH. — Lo que comenzó como una advertencia hoy es un incendio social que amenaza con vaciar las mesas de Chihuahua. El Paro Nacional Indefinido ha estallado, y mientras las carreteras se bloquean, el verdadero escándalo ocurre en las gasolineras: el diésel ha roto la barrera de los 29.50 pesos, un precio «criminal» que está asfixiando a transportistas y agricultores por igual.
Desde este lunes 6 de abril, el estado vive horas críticas. No es solo el tráfico; es una economía en caída libre provocada por la falta de acuerdos de un Gobierno Federal que parece haber abandonado el campo y las carreteras al control de la inseguridad y la inflación.
¡El «Dieselazo» que golpea tu mesa!
El coordinador de los diputados del PAN, Alfredo Chávez Madrid, soltó la bomba: al cierre de marzo, el costo del combustible alcanzó niveles insostenibles de hasta 29.39 pesos en la capital. ¿El resultado? Una reacción en cadena que Banxico ya confirmó: si mover la comida sale caro, ¡comer sale más caro!
«El golpe termina en la mesa de las familias», advirtió Chávez Madrid. Con los precios internacionales del maíz, frijol y trigo por los suelos, y un recorte del 30% en el agua para riego en el Distrito 005, los productores están trabajando a pérdida mientras el consumidor paga el doble en el súper.
Carreteras del terror: Extorsiones y sangre
La Asociación Nacional de Transportistas no solo protesta por el precio del combustible. El escándalo incluye la inseguridad sangrienta y las extorsiones constantes que sufren los choferes en las rutas del país. Ante la ausencia de autoridad federal, el gremio ha decidido que «ya basta», dejando a Chihuahua en riesgo inminente de escasez de productos básicos.
¿Hacia el desabasto total?
El Consejo Coordinador Empresarial ya activó las alarmas: los bloqueos en puntos estratégicos de intercambio comercial no son un juego. El riesgo de que falten alimentos y productos esenciales es real. El Gobierno Federal tiene las manos manchadas por la omisión, mientras el costo de su indiferencia lo pagan los ciudadanos que hoy ven con terror cómo el dinero ya no alcanza para la canasta básica.


