CHIHUAHUA, CHIH. — ¡Se acabó la dictadura en las oficinas! El Congreso del Estado por fin le puso un «hasta aquí» a los funcionarios que se creen dueños de la voluntad de los trabajadores. La 68 Legislatura soltó un bombazo legal al Código Administrativo para blindar las elecciones sindicales y mandar al basurero de la historia los chantajes de pasillo.

Fue el diputado Óscar Avitia quien le puso nombre y apellido a la transa, destapando la cloaca de cómo se las gastan algunos «jefazos» para imponer a sus títeres en los sindicatos. ¡Con el nuevo Artículo 110 BIS, el que meta la mano en la urna, se quema!

¡LA LISTA NEGRA DEL CHANTAJE!

La reforma es un golpe seco a la mandíbula de la corrupción. Ahora, se acabó la «maña» de usar el poder para doblar manos. ¡Cuidado! Porque estos actos de injerencia ahora son un delito administrativo:

  • ¡NI UNA AMENAZA MÁS! Prohibido coaccionar o inducir el voto a punta de miedo. ¡Si te obligan a ir a un mitin, están fuera de la ley!
  • ¡CON EL BONO NO SE JUEGA! Castigo fulminante a quien condicione apoyos, licencias, permisos o ascensos a cambio de tu voto. ¡Tu esfuerzo no es moneda de cambio para sus campañas!
  • ¡SAQUEO AL ERARIO! Prohibido usar camionetas, oficinas, redes o lana del pueblo para inflar a una planilla «amiga». ¡El dinero de Chihuahua no es para comprar sindicatos!
  • ¡REPRESALIAS DE TERROR! Se acabó el «te quito el bono si no votas por el mío». Negar capacitaciones o reconocimientos por no ser «agachón» ahora tendrá consecuencias de terror para los funcionarios.

“¡Basta de usar los programas institucionales para comprar conciencias! El voto sindical es sagrado y el funcionario que se meta a la brava, ¡que se atenga a las sanciones!”, tronó el espíritu de la reforma en el Pleno.

¡DEDAZOS BAJO LA LUPA!

La ley ahora es un escudo para el trabajador. Desde las Comisiones de Educación y Gobernación, el mensaje fue claro: Chihuahua no tolera más «elecciones de chocolate». Aquel dirigente o servidor público que use recursos públicos para posicionar su imagen ante la base trabajadora estará en la mira de la justicia.

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