MIAMI, FLORIDA. — En un pronunciamiento que ha sacudido el tablero geopolítico de América Latina, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa contra el gobierno de La Habana durante el foro de inversión FII Priority en Miami. Con la frase “Cuba es la siguiente”, el mandatario vinculó el reciente colapso del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela con una posible hoja de ruta estratégica para la isla, la cual enfrenta actualmente su crisis energética más severa en décadas.

El factor militar y la doctrina de «Máxima Presión»

Durante su intervención el pasado viernes 27 de marzo de 2026, Trump celebró la capacidad operativa del ejército estadounidense, haciendo alusión a la captura de Maduro en enero como un precedente de su política exterior.

«Yo construí este gran ejército… y Cuba es la siguiente, por cierto. Pero hagan ver que no dije eso», declaró el presidente ante un auditorio que alternó entre la sorpresa y la ovación, reafirmando que la fuerza militar sigue siendo una carta sobre la mesa para su administración.

Crisis Energética: El estrangulamiento del suministro petrolero

La declaración llega en un momento crítico para la administración de Miguel Díaz-Canel. Desde enero de 2026, Estados Unidos mantiene un bloqueo sistemático a las importaciones de crudo hacia la isla, una medida que ha neutralizado el flujo de suministros que anteriormente provenía de Caracas.

Este cerco energético ha derivado en:

  • Apagones generalizados: Colapsos constantes en el sistema electroenergético nacional.
  • Estallido social: Protestas nocturnas y «cacerolazos» en diversas provincias debido a la escasez de alimentos y medicinas.
  • Aislamiento logístico: Dificultades extremas para el transporte y la producción industrial.

Respuesta de La Habana: Resistencia vs. Negociación

Por su parte, el presidente cubano ha calificado las amenazas como un acto de agresión externa y ha asegurado que el país mantiene una «resistencia inexpugnable». Aunque diplomáticos cubanos han reiterado su disposición al diálogo con Washington, han dejado claro que la soberanía del sistema político no está sujeta a negociación, cerrando la puerta a las exigencias de cambio de régimen impulsadas desde la Casa Blanca.

Con información de TVN

Imagen generada con inteligencia artificial.

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