El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha comenzado una evaluación crítica para una posible reapertura gradual de la frontera con México a las importaciones de ganado de engorda. La Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, confirmó que tras meses de cierre estricto, la administración analiza una estrategia por etapas mientras mantiene una vigilancia agresiva contra la amenaza del gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS).
Agua Prieta: El puerto clave para la fase inicial
La fuente principal de esta información, el reporte especializado Beef Buzz con el locutor Ron Hays, destaca que la reapertura no será generalizada. Debido a la geografía de la plaga, el puerto de entrada en Agua Prieta, Sonora (cruce con Douglas, Arizona), se perfila como el candidato principal para reiniciar operaciones.
«Estamos evaluando una estrategia gradual», señaló Rollins. La lógica técnica reside en la distancia: el caso más cercano de gusano barrenador se encuentra a unas 800 millas de este puerto, lo que minimiza el riesgo biológico en comparación con los cruces de Texas, donde la plaga se mantiene a unas 200 millas al sur de la frontera. Se espera un anuncio oficial con definiciones claras en las próximas dos a cuatro semanas.
Inversión histórica de mil millones de dólares
Como parte de una estrategia de soberanía sanitaria, el USDA anunció la construcción de una nueva instalación de producción de moscas estériles en el sur de Texas, con una inversión sin precedentes de mil millones de dólares. El objetivo es eliminar la dependencia de la infraestructura en Panamá, que actualmente no satisface la demanda de moscas necesarias para contener el avance de la plaga hacia el norte.
Esta planta, cuya primera piedra se colocará previsiblemente a mediados de abril, representa un compromiso del gobierno estadounidense para proteger la industria ganadera de Texas y el suroeste ante el «empuje» real que muestran los mapas de calor de la plaga.
Cooperación y rendición de cuentas con México
Rollins atribuyó el éxito relativo de la contención a una asociación más estrecha con las autoridades mexicanas. El cierre de puertos ha servido como un mecanismo de presión que ha derivado en métricas de cumplimiento más estrictas. «Han sido socios mucho mejores porque esos puertos han sido cerrados», afirmó la Secretaria, subrayando que Estados Unidos ha desplegado recursos propios, personal y trampas en territorio mexicano para proteger la frontera de Texas.
Reacción de la industria
La Texas Cattle Feeders Association (TCFA), a través de su CEO Ben Weinheimer, expresó su respaldo total a este enfoque basado en la ciencia. La industria ganadera estadounidense valora la posibilidad de retomar la importación de ganado alimentador mexicano, siempre que se mantengan los protocolos de inspección rigurosa y tratamiento que han evitado, contra todo pronóstico, que el gusano barrenador ingrese a territorio estadounidense.


